miércoles, 13 de diciembre de 2017

No sé cómo superar el divorcio de mis padres.

Es un día como cualquier otro, te levantás para ir al colegio, a la facultad, o al trabajo, desayunas (o no), te vestís, te peinás, vivís tu vida normal. Pero de repente te llega la noticia, por un sms, por un WhatsApp, o por una charla cara a cara, de que tus padres se van a divorciar. Y vos decís, "¿qué carajo pasó?" si vivían felices, si vos eras o intentabas ser un buen hijo, si pasaron años y años juntos y siempre afrontaron las discusiones que a veces oías y fingías que no. Y sí, pasa, creeme. No de un día para el otro, no es que se levantaron y decidieron divorciarse y cagarte la vida a vos y a ellos mismos. A veces eso parece, parece que estaba todo planeado, o no, fue espontáneo, pero iba con ese propósito: CAGARTE LA VIDA. Dejame decirte que no, no era ese el propósito. Primero voy a aclarar que cada matrimonio o pareja es distinto, tiene sus mambos, sus peleas, sus secretos, sus infidelidades o fidelidades, etc. (como para no bancarme a nadie diciendo "¿¿¡¡¡VOS QUÉ SABES SOBRE LA RELACIÓN DE MIS PADRES O SOBRE SI QUIEREN CAGARME LA VIDA O NO!!!??") Pero a pesar de ser cada uno distinto al resto, todos tienen algo en común: los hijos y sus propias vidas, y en caso de no tener hijos, sólo las vidas. A vos, que estás enojado con tus padres porque no piensan en vos y prefirieron pensar en ellos, te voy a dar la razón. Es cierto lo que pensás, a veces no piensan en los hijos, sino en sus vidas, en su felicidad. A VECES. Hay casos y casos, casos en los que no piensan en los hijos y son impulsivos y carecen de la capacidad de cerrar la boca, y casos en los que piensan más en ellos y saben controlarse. Pero te voy a decir esto: tu papá y tu mamá, tus dos superhéroes, no son eso, son seres humanos. Sufren, son impulsivos, explotan cuando tratan de controlar eso, lloran, tienen ganas de dejar todo e irse a la mierda, pero hay un límite, algo que los frena, que los hace irse para atrás y decir "no, no puedo, no debo y no quiero": VOS. Y si ya se fueron, o se fue uno de los dos, quédate con lo bueno, con lo bueno que te dejaron o te dejo, y no busques en el pasado, no revuelvas porque hace muy mal. Dale tiempo, y cuando vuelva hacele afrontar las consecuencias (sin dejar que eso te convierta en una persona mala eh) y pedile las respuestas que necesitaste desde que se fue, o se fueron. Pero no dejes que eso, ni nada, te haga caer por completo, para siempre. Todos tienen sus derechos, y vos tenés derecho a ser feliz, a sufrir, pero el tiempo necesario y cuando ese lapso de tiempo se cumpla, levántate y demostrá que nadie, por más importante que sea en tu vida, va a sacarte la sonrisa. No intentes entender sus razones, no intentes que vuelvan a ser lo que eran, lo que pasa, pasa por algo, tenelo siempre en cuenta.
Gracias por gastar energías en leerme,
                                                           M.

Bienvenidos.

A mi primer y precario púbico, les doy la bienvenida. Qué hacer cuando no sabés qué hacer intenta ayudar a cada persona, sin importar edad, sexo, clase social, o cualquier problemática que esa persona crea que la define. Acá no existen las etiquetas, no existe el prejuicio. No creo ser de mucha ayuda, pero sí lo intento. Este blog va a ser una barrera protectora contra cada duda que se dé en x situación de cada persona que lo visite, ya sea un tema sencillo, una simple problemática que se le pasa por la cabeza a cualquiera, o un problema colosal, acá va a ser tratado. Voy a publicar haciendo referencia a temas generales, que suceden con mucha frecuencia y a mucha gente, pero también voy a recibir casos particulares, si alguien lo desea.
                                                          Gracias por gastar energías en leerme,
                                                                                                                      M.

ARTÍCULOS DESTACADOS: